Luis Daniel Córdova
Senegal goleó 3-1 a Sudán con su joya de 17 años, Mbaye tras un duro duelo por la Copa. El tempranero golazo a la escuadra del sudanés Abdullah, delantero que juega en el Green Gully de la segunda división de Australia, hizo saltar todas las alarmas entre los senegaleses, grandes favoritos junto a Marruecos para ganar esta CAN 2025.
La amenaza de la eliminación de los leones de Teranga en los octavos de final, sin embargo, no fue a mayores. El centrocampista del Villarreal Pape Gueye se encargó de remontar el partido antes del descanso con dos zurdazos inapelables. Mbaye, cerró el partido a la contra (3-1).
Criado futbolísticamente en la cantera del Le Havre, Gueye nació en Montreuil, en Francia, en 1999. Desde muy joven destacó en las categorías inferiores del fútbol francés y la FFF le convocó para sus selecciones Sub-18 y Sub-19, con las que jugó diez partidos. En 2020 fichó por el Marsella y en 2021 eligió representar a Senegal, país de sus padres, que en ese momento se acaba de proclamar campeón de África y le aseguraba ir al Mundial de Qatar.
La carrera de Gueye vivió un episodio desagradable cuando fue sancionado en 2023 por la UEFA, quedando cuatro meses sin jugar por haber roto años antes un acuerdo firmado con el Watford y fichar por el Marsella. La sanción se confirmó justo después de haber jugado cedido seis meses en el Sevilla, que descartó su fichaje tras la sentencia a pesar de rendir a un gran nivel. Aquello ya es historia. Ahora Gueye es un león de Teranga que aspira a ser el rey de África.
