Luis Daniel Córdova
Se le vino la noche a Mou. José Mourinho no solo podría cerrar en blanco su primera temporada en Turquía, sino también podría ser sancionado por jalar de la nariz al técnico rival: Okan Buruk. ‘Su’ Fenerbahçe del técnico portugués marcha segundo en Liga a seis puntos del Galatasaray, ha caído eliminado en la Europa League… y ha dicho adiós en cuartos de Copa ante su eterno rival. El Galatasaray de Álvaro Morata se ha llevado la victoria (1-2) tras una monumental tangana y accede a semifinales.
El Galatasaray, que dejó a Álvaro Morata en el banquillo, golpeó primero. Victor Osimhen adelantó a los de Okan Buruk a los 10′. Davinson Sánchez jugó en largo, Baris Alper Yilmaz le ganó la partida al exrojiblanco Söyüncü y el ‘9’ cedido por el Nápoles fusiló a Egribayat con un derechazo ajustado al poste.
El propio Osimhen amplió distancias en el 27’… no sin polémica. El árbitro, Cihan Aydin, señaló penalti, con la ayuda del VAR, por manos de Filip Kostic a remate de Kaan Ayhan. Adivinó la dirección Egribayat… pero no pudo evitar el gol 28 del nigeriano este curso.
Evitó Söyüncü el 0-3 bajo palos, en el 43′, y en el añadido, al borde del descanso, recortó distancias el Fenerbahçe. Filtró al espacio Kostic y Talisca sirvió el ‘pase de la muerte’ para que Szymanski marcara a placer. Un gol que fue invalidado en primera instancia, pero que, finalmente, el VAR validó.
Merecieron más los pupilos de José Mourinho en la segunda mitad. Güvenç salvó un mano a mano con el exsevillista En-Nesyri en el 70′. Pudo marcar, también, el Galatasaray, que perdió a Lemina por lesión en el 62‘. Lo evitó el poste en el 80’ al repeler el disparo de Baris Alper Yilmaz.
Al final, polémica, lluvia de objetos contra Osimhen cuando se marchó sustituido para dar entrada a Morata en el 86′, amarillas por doquier (Sallai, Dzeko, Kahveci, Osimhen, Elmali, Skriniar…) y una monumental tangana que se saldó con cuatro rojas a Demirbay, Baris Alper Yilmaz, Mert Hakan Yandas, Salvatore Foti y Sandro Zufic.
Hubo 15 minutos de añadido, pero entre pérdidas de tiempo y faltas se jugó poco por no decir nada. Pudo llegar el 2-2, es cierto. Lo evitó Davinson Sánchez al sacar sobre la línea un intento de Skriniar. Sonríe el Galatasaray, que avanza a semifinales y se medirá al Konyaspor. En cambio, Mourinho podría acabar la temporada en blanco.