BARCELONA en SEIS MINUTOS finales le ganó a ESPANYOL que mereció mejor suerte en el DERBI

Por Luis Daniel Córdova

Luis Daniel Córdova

En el fútbol como en la vida, a veces, no hay justicia. Barcelona derrotó a Espanyol sin merecerlo. Los ‘Periquitos’ fueron mejores que su rival durante todo el partido y no supieron sacar ventaja porque se estrellaron una y otra vez con Joan García, que fue el héroe del cuadro culé.

Barcelona hizo en el final, una diferencia que no merecía porque hasta antes de los 86′, en el gol de Dani Olmo, todo parecía concluir en paridad. Sin embargo, el mediocampista español puso la diferencia y después Robert Lewandowski puso su sello para sumar tres puntos claves, siendo puntero con 49 unidades, a siete puntos del Real Madrid que juega este domingo.

El Espanyol demostró desde el inicio que su quinto puesto no es fruto de la casualidad. Salió con las ideas muy claras y ejecutó muy bien el plan. Su presión resultó muy incómoda para los azulgranas, que no supieron superarla. Los pericos achucharon y, fruto de la presión y su velocidad, fueron capaces de crear peligro sobre el área rival. Fue un equipo muy vertical en el momento en que recuperaba el balón y sabía cómo llegar al golero Joan García.

La segunda fue otra cosa: un paradón con mayúsculas a un cabezazo de Pere Milla, que había recibido un pase perfecto de Carlos Romero. Una intervención absolutamente decisiva, porque habría significado que el Espanyol se hubiera ido con ventaja al descanso, algo que habría sido lo justo, ya que el equipo de Manolo González estaba siendo muy superior. Si algo se les puede echar en cara es su falta de eficacia a la hora del remate.

Si el Espanyol superó la prueba con nota, todo lo contrario ocurrió con el Barcelona. Los de Flick regalaron la primera parte, algo que de vez en cuando les sucede. No encontraron el camino para llegar a Dmitrovic. Todo el peligro llegó por la banda derecha, con Lamine Yamal y Koundé buscando profundidad o el disparo, pero fue poca cosa.

El Barcelona echaba de menos a Raphinha. Flick lo colocó de mediapunta y esa no es la posición en la que crea más peligro. No es la primera vez que pasa. El brasileño estuvo desaparecido y lo peor es que Rashford, por la banda izquierda, no creó nada de peligro. El Barcelona pedía a gritos la entrada de Pedri para dar más sentido al juego colectivo y la de Olmo o Fermín por la izquierda.

Flick optó por la segunda opción. Sin embargo, la entrada de Fermín no tuvo el efecto deseado en un principio. La entrada de Pedri, Lewandowski y Olmo cambió el partido. Los azulgranas supieron aprovechar el cansancio del rival para marcar dos goles que sentenciaron la contienda en los últimos minutos del encuentro.