Luis Daniel Córdova
Ruben Amorim ya está fuera de Old Trafford. Apenas duró 14 meses de su llegada con bombos y platillos al Manchester procedente del Sporting de Lisboa, donde fue la sensación en Portugal pero con los red devil, una decepción, debido a la terquedad desde febrero 2025, de morir con su idea táctica.
El enésimo sucesor de Sir Alex Ferguson en el banquillo red devil confirma que la sombra del escocés sigue siendo demasiado alargada. Y que la directiva, ahora con INEOS al frente, sigue dando palos de ciego.
Aunque horas después de anunciarse su destitución una amplia sonrisa iluminaba su rostro, el extécnico del Sporting CP, por quien el Manchester United pagó 11 millones de euros y tendrá también que abonarle los 18 meses que le restaban de contrato, se va del cuadro mancuniano por la puerta de atrás. Habiendo hecho historia, pero de la negativa. La suya no era más que la crónica de una muerte anunciada.

“Somos el peor equipo de la historia del Manchester United”, llegó a decir Ruben Amorim de su Manchester United hace casi un año. Una afirmación dura, sí. Pero al luso no le faltaba razón. De todos los entrenadores permanentes que ha tenido el conjunto red devil desde que Sir Alex Ferguson dio un paso al lado en 2013, Ruben Amorim es, con menos de un 37%, el que peor porcentaje de victorias. Al menos, Louis van Gaal, David Moyes, Ole Gunnar Solskjaer, Erik ten Hag y José Mourinho sí superaban todos el 50%.
Dicho porcentaje, y un promedio de 1,24 puntos por partido en la Premier League, permiten a Ruben Amorim dejar huella en Old Trafford. La de ser el técnico con el peor de todos los entrenadores permanentes del Manchester United en la ‘era de la Premier League’. Desde que el portugués tomó las riendas del proyecto red devil hace menos de un año y medio, solo tres equipos (Tottenham, West Ham y Wolverhampton), de los que permanecen en Premier League, han ganado menos partidos (15) y sumado menos puntos (58) que el Manchester United.
En total, de los 63 encuentros que ha dirigido Ruben Amorim entre todas las competiciones como entrenador mancuniano, ganó 24, empató 18 y perdió 21. Lo sorprendente, vistos también los 114 goles encajados frente a los 122 anotados, es que el ya exentrenador del Manchester United fuera capaz de mantenerse en el cargo durante 14 meses. Todo un milagro que terminó en Navidad.